lunes, 21 de abril de 2008


Estoy hecha de desierto.
Un viento que no existe
moldea mis dunas.
Cribando oro en mí, estás.

Mas la luna no te deja ver.
Tanteas húmedo,
río de lava incandescente.
De pronto, hielo, sacudida.

Has arado mi campo esta noche.
Rastrillaste la tierra mojada.
Entornado mi cuerpo, doblado...
apenas nada.
Diluido, translúcido

Lleno de ti, hecho materia
y luego,... el alma.


3 comentarios:

Lluís pm dijo...

Mujer desierto... este también me ha parecido muy bello.
¿Andarás el 26 por recital?

Abrazo.

Ll.

Alicia Martínez dijo...

Hola Lluís: Sí ahí estaré. Ya me he organizado para poder asistir. Normalmente no hago muchas cosas el fin de semana, pero éste me coincidían un montón y he tenido que hacer encaje de bolillos. ¿Nos veremos allí?

Viktor Gómez dijo...

Alicia, hay que ver qué ritmo llevas. Emerge, si, caudalosamente una palabra sin red, un pájaro sin nido, una Helena destejiendo el tiempo.

Y aún queda mucho por ver.

Del desierto, es mejor la escucha que el decir.

Y ahí confluímos, amiga.

Un abrazo,

Viktor