lunes, 28 de abril de 2008

Naufragio inolvidable

Estuve el sábado en Café las Horas en el Naufragio en bares convocado por Víktor Gómez. No sólo fue una tarde-noche inolvidable envuelta en palabras, poesía y verdades como puños. Para mí fue el reencuentro con un mundo, una ciudad, bien podría ser Nínive, que creía olvidada. El pasado regresa con fuerza y lo hace desde la madurez del presente y los sueños del futuro.

Los nervios y las prisas me impidieron expresar mi enorme gratitud a Víktor y a todos sus amigos de naufragio por brindarme la oportunidad de recuperarme. Pero, sobre todo, quisiera darles las gracias por reconciliarme con la poesía, con la palabra. Lo expreso en el poema Cóndor, algo más abajo, porque las palabras se me quedan cortas y prefiero recurrir a los versos. Cóndor va por ellos y se me pasó decirlo en su presentación. Ahora queda claro.

Gracias a todos.

3 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Alicia, amiga, El naufragio en los bares es una idea que nació entre Lu Boscá, Garigoitz G. Alfaro, Jesús GE y tu amigo Viktor. No sobre una idea original, sino sobre un deseo originario: comunicar, entrecruzar, compartir la poesía desde las voces que hoy, frescas, jóvenes, atrevidas, maduras, solventes o ligeras quieren hablar, decir. Creo que fue una tarde/noche con un impacto íntimo en cada uno de los participantes y asistentes significativo y revolucionador. De esas experiencias que pueden ayudar a seguir un caminar, un itinerante canto a la vida y la belleza, a la justicia y lo necesario.

Tu presencia y complicidad fue un regalo, un don. Asi lo recibimos y disfrutamos.

Espero que hayan más. Más encuentros, más deliberación de voces distintas pero auténticas.

Quique Falcón es uno de los mejores poetas vivos en lengua castellana. Pero también aunque más difícil, Antonio Méndez.

Solo mediante la ayuda y el progreso mutuo un colectivo puede mejorar y contribuir en su tiempo y sociedad a mejorar. Nos necesitamos unos a otros. Y necesitamos la poesía, aunque la verdadera acción, la de carne y hora, esa que se ejerce personalmente es raíz y es imprescindible.

Qué vuelvas a escribir poesía, más aún, a compartirla con los semejantes, sería el mejor de los premios para una jornada que deseaba sobre todas las cosas posibilitar lecturas, relecturas y escrituras en constante confrontación con el yo, el mundo y el presente.

Ánimo,ánimo, Alicia, tu palabra dada es potente, bella y muy precisa.

Un beset

Viktor

Alicia Martínez dijo...

Gracias Víktor por tus palabras, por tu verbo. Sólo espero, ahora que he cortado la cinta, no dejar de caminar. Un abrazo,

Alicia

Alicia Martínez dijo...

Gracias Víktor por tus palabras, por tu verbo. Sólo espero, ahora que he cortado la cinta, no dejar de caminar. Un abrazo,

Alicia