domingo, 8 de junio de 2008

Dos palabras que nunca te diré

Invisibles sombras de esqueletos pequeñitos
rebuscan en las entrañas desechadas
de imposibles cadenas montañosas
Buscan una mano muerta que les seque
la única lágrima que no lograron sorber...
relamen el fondo de una bolsa de patatas
antes de que se llene de cucarachas
venden una mesa sin patas, un volante sin coche
y una persiana blanca... su vida.

Al otro lado,
... donde la tierra arroja,
abiertas las fauces, hinchada y roja la lengua,
fétido el aliento, el estómago enfermo,...
el hueso de mi codo hace equilibrios con mi cerebro
Trato de contener una única lágrima...

Lo único que yo no encuentro
son dos palabras
lo único que a mí me faltan son dos palabras
lo único a lo que tengo miedo
es a esas dos palabras
Mi único jodido problema: dos palabras

No las pronunciaré nunca,
no saldrán de mis labios agrietados
y mi codo seguirá aguantando a mi cerebro
mientras pienso en los esqueletos pequeñitos
Muy pequeñitos... y en mis dos palabras.

4 comentarios:

Jose dijo...

Esas dos palabras tienen el poder de cambiar el rumbo de una vida, de una existencia entera... no es cierto?

Hay palabras que jamás debieramos pronunciar, que nunca deberíamos haber dicho... y sin embargo...

Soy incapaz de arrojar la primera piedra...

(Encontré buenas letras aquí...)

Un beso.

Alicia Martínez dijo...

Muchas gracias José. Por leer, parar y comentar. Esas dos palabras... cada cual tiene las suyas. Un abrazo.

Viktor Gómez dijo...

He oido decir: "todo es química" y también en otro lugar: "vivir es arder".

Ahora oigo cantar:

"Lo único que yo no encuentro
son dos palabras"

Bueno: este no saber sabiendo que es caminar y curiosear, pide:

- Alquimia, pasión razonable, sentido -

Te sea concedido lo suficiente, compa. Eso, de corazón, deseo.

Tu Viktor

Alicia Martínez dijo...

Contigo siempre, Víktor. Un abrazote