lunes, 18 de agosto de 2008

La redacción digital de mis sueños

Leo vía 233grados.com un artículo que me ha hecho enfadarme muchísimo conmigo misma por no haber sido capaz de aprender lo que este hombre, Andy Bechtel, ha resumido en ocho magníficos puntos. Yo, a lo sumo, he desaprendido y he llegado a comprender que el periodismo, tal y como hoy se concibe, no es para mí (¡Qué bien me vienen el bar y los blogs!). Os copio la entrada de 233grados tal cual, y en cursiva me vais a permitir que os exponga lo que yo aprendí (glups, ¡Qué mal estoy!)

"Andy Bechtel ha sido un becario atípico. Tiene 40 años, es profesor de periodismo en una facultad de Comunicación de Carolina del Norte y se acaba de pasar siete semanas en la edición digital de Los Angeles Times (LAT). Como docente sabe que no puede dejar de aprender. Durante un debate sobre el impacto de internet en el periodismo impreso organizado por la Sociedad Americana de Editores terminó de convencerse. Se decidió a pedir una pasantía en un medio on line y se la dieron. Su experiencia, “una recompensa”, la resume en ocho puntos.

1. Prepárate para trabajar duro. La mesa de edición, que edita mucho de los contenidos de la edición digital, siempre trabaja con urgencia. Hay que editar mucho y el tiempo es escaso. Pasas rápidamente de la excitación al desánimo. Como me dijo el editor jefe de este departamento en mi primer día: “ Corregir para un medio on line es como el agua para una manguera de incendios”.
Si las prisas han sido siempre el argumento que los periodistas hemos esgrimido cuando nos echaban en cara falta de rigor o de contraste en algunas noticias (¡Vaya: siempre desde el punto de vista de la fuente informativa, no de nosotros, faltaría más!), pues ahora con Internet es la urgencia. Es decir, olvídense de la sacrosanta credibilidad e independencia periodística. Si siempre ha estado cuestionada, ahora está claro: No existe. Y, por otro lado: ¿No les parecería más, no sé ¿profesional? contratar a más periodistas para que no tengamos que ir todos 'perdiendo el culo'. ¡Ah, no... hay que reducir costes!

2. Sé flexible. Los redactores de un web son más que en un periódico. Corrigen de todo, a menudo sin transición. Una mañana edité un post de un blog sobre política iraquí, seguido de una historia sobre un torneo de tenis y después una fotogalería sobre famosos en un evento de televisión. Más que nunca, este tipo de trabajo requiere periodistas que sepan algo sobre todo.

¿A eso le llamamos ser más o ser menos? Parafraseando al colega: "Más que nunca, este tipo de trabajo requiere periodistas que no sepan nada de nada". Resultado: lectores desinformados de absolutamente todo, información manipulada por absolutamente todos. Las noticias son el resultado de un alocado copia y pega de agencias y gabinetes de prensa: El periodista no existe. Se acaba convirtiendo en un copista.

3. Muchas plataformas. Los estudiantes universitarios preguntan a veces: ¿Qué software necesito aprender para tener éxito como periodista en la Red? No hay ninguna respuesta simple, porque el software está cambiando siempre. Y los periodistas pueden utilizar más de una plataforma a la vez. Ese es el caso de LAT, que usa un sistema editorial para las noticias, Typepad para los blogs y un sistema de gestión interno para las galerías de fotos.

En realidad, es mejor que los periodistas no sepan nada de eso: el software ha de ser cada vez más sencillo para que sean los ingenieros y los informáticos los que controlen la información: un pasito para atrás... de nuevo. (Nótese la ironía: los periodistas deben ser también expertos conocedores de la tecnología que usan) No hay nada sencillo, luego todo lo es.

4. Amplía tu valoración sobre las noticias. ¿Cuál debe ser la pieza central en el site? ¿y en la portada de ahora? ¿Y en 30 minutos? ¿Una hora? ¿Qué noticias merecen un post en un blog? ¿Qué historias deben permitir comentarios del lector, y cómo manejamos nosotros esos comentarios? Las respuestas se están desarrollando mientras que el medio se desarrolla y, a veces, desafían nuestra valoración sobre las noticias.

Resultado: El caos y, de nuevo, la desinformación. Si antes era un sesudo, aunque no siempre acertado, consejo de redacción el que decidía después de sopesar la importancia, la trascendencia, de cada tema... Ahora es un sujeto iindividualmente el que decide, porque sí y ante sí mismo (Total va a estar en pantalla sólo 30 minutos), qué vale cuánto y por qué ¡Qué más da!

5. Desarrolla nuevas maneras de contar historias. Los nuevos medios requieren nuevas maneras de empaquetar la información. Las galerías de fotos pueden ser más que imágenes y subtítulos. El sitio del LAT, por ejemplo, las ha utilizado en forma de cronología para narrar la subida y caída de Hillary Clinton en la campaña electoral.

Ves ahí estoy de acuerdo: si para algo vale Internet es para utilizar nuevos formatos y enriquecer la información con ellos. Aunque esa cronología, en mi opinión, bien podría estar acompañada de un análisis más profundo. A fin de cuentas, en Internet ¡No hay limitación de líneas y el hipertexto es el Rey!

6. Prepárate para los nuevos desafíos éticos. Un vídeo con una pintada blasfema subido a YouTube, ¿debe ser incluido en la pieza de la detención del autor?. ¿Decimos cuándo hemos hecho una entrevista por correo electrónico? Y si es así, ¿cómo lo hacemos? Este tipo de preguntas son a las que un periodista digital debe enfrentarse todo el tiempo.

¿Eso son tus nuevos desafíos éticos? ¡Madre mía! ¿Y lo de antes qué era? Por cierto ¿Qué es blasfema? ¿Blasfema para los musulmanes porque es un dibujo de Mahoma o blasfema para los católicos porque es una campaña contra la visita del Papa? ¡Ay, Dios!

7. Entiende la importancia de las búsquedas. Muchos lectores entran en el site a través de sus búsquedas en Google, no de la homepage. Eso implica que los redactores tienen que preocuparse de cómo van a aparecer sus historias en Google.

El todopoderoso Google: Ya no escribimos para nuestro medio, sino para los buscadores de Noticias. Nuestro medio se ha diluido entre los cientos de noticias escritas por otros cientos de medios y nuestra noticia es sólo un resultado más de Google: seamos masa. ¿O no?

8. Todavía importa corregir. No sólo hay que preocuparse de las cuestiones puramente formales o periodísticas, también hay que tener cuidado con los enlaces, los vídeos incrustados en los artículos… "

Aunque los grandes rotativos despidan a los clásicos correctores (Es que no saben Internet) Por cierto un aviso para navegantes: corregir no es igual a pasar el corrector. No la pifien, por favor. No acabo de entender ese 'todavía' ¿Que alguien lo había dudado?





Venga, ahí van mis ocho puntos (He llegado sólo a cinco), dedicados -fundamentalmente - a los empresarios y directores, de cómo, desde mi punto de vista debería ser el trabajo de un periodista en un medio en internet, o mejor dicho una redacción en Internet:

1. Olvidar que Internet necesita menos periodistas: Necesita más. Más redactores de mesa (Muy preparados en periodismo web 2.0 o 3.0 o lo que sea que haya en ese momento: Formación, formación, formación) y más y mejores redactores de calle (capaces de enfocar su trabajo con cámara en mano).

2. Buscar la diferencia: ¿Qué diferencia a esos redactores? La capacidad de enfocar las informaciones de una forma diferente: Ante Google News, ante tanto medio digital, la única salida no es sólo la cantidad de información y servicios de red que se ofrezcan, es necesario buscar la diferenciación.

3. Adiós a las redacciones físicas: Entonces, ¿Dónde ahorramos costes? ¡Está clarísimo!: nada de pagar alquileres en oficinas hipercéntricas, Teletrabajo para todos y, sobre todo, organización del trabajo. Y, por cierto, que cuando digo teletrabajo no me refiero a redactores free-lance que carecen de cualquier garantía laboral. No, redactores en plantilla y ¡Bien pagados, señores!

4. Un Consejo de Redacción interconectado: que valore las informaciones de los redactores, las cambie al vuelo, les pida nuevos enfoques,... Pensar, pensar y pensar la información ¿Qué, cómo si no hay redacciones físicas? mensajería instantánea, móviles conectados, portátiles, multiconferencias, wikis,... y que resuelva esos problemillas éticos que tanto le preocupan a este señor.

5. Usuarios participativos. Los nuevos medios tienen que ser grandes redes sociales donde no sólo los periodistas elaboren y sirvan calentita su información, sino también donde haya usuarios que propongan, rectifiquen, discutan,... entre ellos y con los periodistas. Vamos, algo así, como los viejos casinos de pueblo donde se reunían los parroquianos a escuchar la radio y acababan generando un debate realmente trascendente entorno a las noticias. Las más de las veces se les unía el periodista local a última hora para recibir insultos, felicitaciones y hasta algún que otro tortazo.

Vamos, seamos serios y enfoquemos esto del nuevo periodismo sin olvidarnos de qué es periodismo. Por cierto, deberíamos empezar a plantearnos los periodistas (Lo hablaba ayer con un colega de amena e interesante conversación) hasta qué punto llegamos a los lectores: me refiero al pueblo llano. Uff!

Ah! ¡Se acabaron las vacaciones!

2 comentarios:

Jesús Ge dijo...

Ufff, impresionante análisis, Alicia.

El periodismo necesita de más gente con sensatez y sentido común. NO hay más que comparar las portadas de los periódicos un día cualquiera.

Veo que vienes fuerte de las vacaciones. ¡¡Enhorabuena!!

Nos vemos y nos leemos.
Un abrazo.

Alicia Martínez dijo...

Hola Jesús. ¡Qué bueno verte por aquí! Te he seguido este verano. Me impactó el haiku que destacó Buscarini. Gracias: la verdad es que me enrollé como una persiana y estuve a punto de eprderlo todo, pero ahí queda. Hay más cosas que decir, pero poca gente dispuesta a escucharlas. Un abrazo.