jueves, 14 de mayo de 2009

Vivir dispuesto al vuelo, presto a cualquier partida. Es el futuro inimaginable, el inalcanzable futuro de esa promesa de vida verdadera que el amor insinúa en quien lo siente. El futuro que inspira, que consuela del presente haciendo descreer de él; que recogerá todos los sueños y esperanzas, de donde brota la creación, lo no previsto. Es la libertad sin arbitrariedades. El que atrae el devenir de la historia que corre en su busca. Lo que no conocemos y nos llama a conocer. Ese fuego sin fin que alienta en el secreto de toda vida.

María Zambrano: El amor

2 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Tránsito

Alicia Martínez dijo...

A veces el tránsito nos lo brindan palabras acertadas con las que nos identificamos, un momento, una estación. En este caso lo encontré en las de María Zambrano. Aunque el tránsito lo da la vida y el devenir, siempre más certero que las palabras.